A veces es solo una soldadura...
Es una preciosidad de equipo, la verdad. De estos equipos que te quedas enamorado de ellos.
Llegó con un sintoma claro: solo daba 10w de salida en modo FM (en todos los modos en realidad). Así que tocó abrirlo y a buscar. Medir consumos, meter el osciloscopio en las distintas etapas del PA y ver si los pasos amplifican o no... y al final parecía apuntar a que uno de los dos transistores del paso final estaba mal.
Pues nada, flux y adelante, valor y al toro que dicen. Los remuevo, pruebo y veo que estan OK los dos transistores. Es extraño... nada, hay que volver a montarlos. Limpieza del flux y del sector de la placa con isopropilico y volvemos a montar. Aunque son los mismos que hemos sacado y he tenido la precaución de montar cada uno en su posición (nada de intercambiarlos) toca hacer los ajustes de polarización. Y...
¡Tachán! Cien hermosos watios de salida.
Explicación: Aunque por desgracia la mayor parte de las veces la pérdida de potencia viene dada porque un driver o un paso final muere, hay veces que el universo se apiada de nosotros. Una soldadura quebradiza aumenta la resistencia. Un transistor con soldaduras que no conducen bien llevan de cabeza a desequilibrios y llega un momento que el equipo se protege. Al haber sacado los dos transistores, limpiado bien todo el estaño sin plomo y vueltos a montar, limpiar y ajustar, hemos restablecido el entorno a lo que debería de haber sido y recuperado la plena potencia. El estaño sin plomo, aunque necesario por temas ambientales, tiene el problema de que con el tiempo y los ciclos de calor/frío puede fracturarse.
En este caso hubo suerte. Pasamos la checklist de verificación completa (mas de 100w en muchas bandas y un receptor espectacular) y de vuelta a casa de su dueño para que pueda disfrutarlo mucho tiempo!